Más agentes cívicos para reforzar la convivencia en las zonas más turísticas
2 de abril de 2026
El servicio de agentes cívicos en Barcelona ha experimentado un significativo refuerzo este verano, sumando 52 efectivos más para alcanzar un total de 118 personas, casi el doble en comparación con el año anterior. Estos agentes estarán especialmente presentes en lugares de alta afluencia turística como la Sagrada Família, La Rambla, el Turó de la Rovira y los alrededores del Park Güell. Este programa, financiado con más de 6,5 millones de euros procedentes de la fiscalidad turística, busca involucrar a los visitantes en el uso responsable del espacio público y en la aplicación de la nueva ordenanza de convivencia.
La ampliación del equipo se debe a la inclusión, a finales de marzo, de 33 nuevos agentes cívicos destinados a los puntos clave de la ciudad, como la Sagrada Família, La Rambla y el Turó de la Rovira. Asimismo, se ha mantenido el equipo de 19 agentes cívicos en el entorno del Park Güell, quienes se unieron el verano pasado a través de BSM con una inversión de aproximadamente 1,18 millones de euros.
De los 66 agentes cívicos restantes, diez de ellos ya prestaban sus servicios en los lugares de alta afluencia, además de cubrir otros puntos de interés como Sant Antoni, la Barceloneta o Montjuïc. Con este aumento, el cuerpo de agentes cívicos alcanzará las 118 personas durante la temporada estival.
Funciones de los agentes cívicos:
Los agentes cívicos se dedican a mejorar la calidad de vida en la ciudad, velando por la buena convivencia y el civismo en las calles. Ataviados con uniformes, realizan turnos tanto por la mañana como por la tarde, incluyendo fines de semana y festivos. Su labor consiste en informar, requerir y advertir a aquellos individuos en espacios públicos cuya conducta pueda perturbar el funcionamiento normal de la ciudad, ya sean residentes o turistas. En caso necesario, tienen la facultad de reportar a la Guardia Urbana de Barcelona para la aplicación de las sanciones correspondientes.
Estos profesionales, previamente formados para desempeñar su labor en la calle, utilizan la pedagogía para corregir comportamientos inapropiados y documentan sus observaciones a lo largo de la jornada. Entre sus responsabilidades se encuentra controlar la movilidad, brindar información de diversa índole, gestionar adecuadamente los residuos y mediar para prevenir acciones como alimentar animales en la vía pública o pasear perros sueltos.

